Hay días en los que simplemente amanecemos sin ganas. Sin chispa. Sin esa energía que normalmente nos empuja a crear, emprender o seguir adelante con nuestros proyectos. Si te sientes identificado, quiero decirte algo importante: es completamente normal perder la inspiración.
Lo verdaderamente clave no es evitar esos días, sino saber que existen y que, como todo, van a pasar. Por eso repito constantemente una frase que me ha acompañado en esos momentos: "esto también pasará".
Pero entender que es normal no basta. La pregunta real es: ¿cómo volvemos a conectar con esa fuerza tan poderosa que es sentirnos inspirados y motivados? Aquí te comparto tres estrategias que a mí me han funcionado.
1. Conecta con tus referentes: haz una lista de a quién admiras
Lo primero que te recomiendo es sentarte y hacer un ejercicio simple pero profundamente revelador: escribe una lista de las personas que más admiras en el mundo.
No te quedes solo en el nombre. Pregúntate:
- ¿Por qué la admiro?
- ¿Qué fue lo que hizo para llegar hasta ahí?
- ¿Qué obstáculos tuvo que superar?
Este es un ejercicio relajante y, al mismo tiempo, tremendamente clarificador. Te permite conectarte con tus arquetipos, con esas personas que ya pasaron por este planeta o que ya vivieron exactamente lo que tú estás viviendo ahora mismo.
Lee biografías
Una de las formas más efectivas de conectarse con la inspiración es a través de la lectura de biografías. Leer cómo otros caminaron su propio proceso —sus caídas, sus dudas, sus victorias— nos recuerda que el camino difícil que estamos atravesando ya lo recorrió alguien más. Y si ellos lograron salir adelante, nosotros también podemos.
2. Únete a una tribu: rodéate de personas con tu misma visión
La segunda estrategia es igual de poderosa: ser parte de un grupo de personas con las que compartas al menos algunos principios y algunos sueños.
Cambiar el mundo es complejo. Emprender es difícil. Transformar una compañía o lograr que tu familia viva mejor requiere de esfuerzo sostenido. Por eso es fundamental no quedarnos siempre rodeados de las mismas personas, aunque compartamos con ellas un proyecto o un negocio.
Busca espacios, clientes, comunidades o grupos que compartan contigo esa misión de transformar el mundo. Rodearte de gente que empuja en la misma dirección que tú multiplica tu energía y te recuerda que no estás solo en el camino.
3. Establece "tardes de bienestar" en tu calendario
La tercera estrategia es para esos momentos en los que sientes que la inspiración empieza a irse, pero todavía no la has perdido del todo. Es una idea que tomé de mi amigo Andrés Acevedo, y se llama "tardes de bienestar".
Consiste en algo muy simple: bloquea una tarde en tu calendario para hacer absolutamente lo que quieras. Ir al cine, tomarte un café con calma, no hacer nada productivo... lo que se te ocurra.
Este tipo de pausas son esenciales para volver a reconectar con tu cuerpo, con tu mente y con tus sentimientos. A veces, la mejor forma de seguir inspirado es simplemente parar un momento y darte el espacio para descansar.
En resumen
Perder la inspiración no es una señal de fracaso, es parte natural del proceso de crear, emprender y vivir. Cuando sientas que se te está yendo, recuerda estas tres acciones:
- Haz una lista de tus referentes y lee sobre sus historias y biografías.
- Únete a una tribu que comparta tu visión y tus sueños.
- Agenda tardes de bienestar para reconectar contigo mismo.
Y sobre todo, no lo olvides: esto también pasará.
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