Frente a retos como el cambio climático, la necesidad de desarrollar nuevas habilidades para el siglo XXI o la reducción de la inequidad en la región, América Latina enfrenta lo que Juan David Aristizábal denomina retos adaptativos: problemas complejos que no se resuelven con soluciones técnicas rápidas, sino con transformaciones más profundas.
Afrontar conversaciones difíciles: una habilidad para toda la región
Según explica Aristizábal, lo que realmente se necesita en toda América Latina para enfrentar estos retos es que cada individuo de la región desarrolle la capacidad de afrontar conversaciones difíciles. Esto implica algo que va más allá de lo colectivo: es también un ejercicio individual, el de mirarse al espejo y reconocer honestamente en qué se debe mejorar, tanto de manera personal como grupal.
Para él, esta es una habilidad que todo el mundo debería tener: la región necesita más personas capaces de sostener este tipo de diálogos incómodos pero necesarios como paso previo para resolver los retos adaptativos que tiene por delante.
La segunda habilidad, menos hablada: dejarse liderar
Pero hay una segunda habilidad, igual de importante y mucho menos mencionada, que Aristizábal destaca en esta reflexión: dejarse liderar. Así como es relevante saber sostener conversaciones difíciles y saber movilizar a otras personas, también es fundamental aprender a dejarse movilizar por quienes tienen más experiencia técnica o una mayor capacidad para tener esas conversaciones difíciles en ciertas circunstancias específicas.
Según su planteamiento, una de las habilidades de liderazgo que más se debe aprender no es únicamente cómo liderar, sino también cómo dejarse liderar cuando corresponde.
Una habilidad necesaria para toda una generación
Esta reflexión plantea una idea poco común en las conversaciones tradicionales sobre liderazgo: que liderar y dejarse liderar son dos caras de la misma moneda, y que ambas habilidades son igual de necesarias para que América Latina pueda afrontar con éxito sus principales retos adaptativos, desde el cambio climático hasta la reducción de la inequidad.
¿Te resulta más fácil liderar o dejarte liderar? Cuéntanos en los comentarios en qué situaciones te ha costado más reconocer que era momento de dejarte movilizar por otra persona.