Johana Bahamón es una emprendedora social y una líder desafiante que ha logrado poner al país a mirar de otra manera a las mujeres y hombres que están en las cárceles, utilizando metodologías innovadoras que invitan a repensar cómo se resuelve un problema históricamente invisibilizado.
Cinco años trabajando con la población carcelaria y pospena
Bahamón lleva cinco años trabajando con la población carcelaria y pospena (las personas que ya recuperaron su libertad) en Colombia, a través de tres líneas de acción concretas:
- Trabajo interior: enfocado en el crecimiento interno y espiritual de las personas privadas de la libertad, incluyendo la aceptación de su situación y el apoyo en procesos de rehabilitación de adicciones.
- Arte interno: dedicado a exteriorizar emociones y sentimientos a través del teatro, la música, las artes plásticas y la cultura.
- Trabajo interno (productividad): orientado a que las cárceles dejen de ser únicamente centros de reclusión y se conviertan también en centros productivos.
Liderazgo desafiante: motivar sin miedo al cambio
Al preguntarle qué significa para ella ejercer un liderazgo desafiante, Bahamón lo definió como la capacidad de conseguir un resultado a través de la motivación de las personas, sin tenerle miedo al cambio y saliendo de la zona de confort para conocer realidades que muchos prefieren simplemente ver por televisión.
Para ella, hay un componente adicional que distingue a este tipo de liderazgo: la convicción de que, en algún momento de la vida, hay que devolverle a la vida lo generosa que ha sido con uno, dejando que el bien común prevalezca sobre el bien individual.
Voluntad: la clave para lograr lo que parece difícil
Durante una dinámica de reflexión rápida, Bahamón destacó la voluntad como un elemento esencial de su liderazgo: sin voluntad para ejecutar un objetivo, y sin la pasión necesaria para sostenerlo, resulta muy difícil convencer y concientizar a otros sobre causas que no son fáciles de defender.
Actuar: catarsis a través del arte y coherencia en el día a día
La palabra "actuar" tiene, para Bahamón, un doble sentido dentro de su trabajo. Por un lado, se refiere a la actuación teatral: a través del arte, las personas privadas de la libertad logran una catarsis de emociones, liberando sentimientos que muchas veces terminan transformándolos y sanándolos. Por otro lado, "actuar" también significa ser coherente en el día a día, actuando de manera consistente con el propósito que uno tiene.
Reconciliación: sacar el teatro y la cocina fuera de la cárcel
Uno de los pilares más importantes del trabajo de Bahamón es la reconciliación entre la población carcelaria y la población civil. Para lograrlo, su fundación ha creado espacios de innovación donde ambos grupos se encuentran: por ejemplo, sacando las presentaciones de teatro fuera de la cárcel para que la población civil pueda aplaudir y admirar a quienes las protagonizan, en lugar de solo señalarlos y castigarlos.
Otro ejemplo es un restaurante en Cartagena, abierto al público, donde las mujeres reclusas cocinan y atienden directamente a los comensales. Según Bahamón, este tipo de espacios son claves porque generan una reconciliación real, más allá del estigma habitual hacia esta población.
Tres tareas para ejercer un liderazgo desafiante
Johana Bahamón propuso tres recomendaciones concretas para quienes se sienten inspirados por su trabajo, pero no saben por dónde empezar:
- Aprender de los errores. Según explica, todos los errores traen consigo una enseñanza, y entre más grande es el error, más grande suele ser la lección.
- Creer en las segundas oportunidades. No juzgar, no señalar, y desarrollar la capacidad de perdonar.
- Ser proactivo en lugar de reactivo. Tomar la decisión de ser coherente entre los pensamientos, las palabras y los hechos, logrando movilizar a otros frente a problemas que, hasta entonces, solo habían visto en un periódico, sin realmente sentirlos como propios.
Desafiar hábitos y comportamientos como parte del liderazgo
Para Bahamón, lograr desafiar y cambiar hábitos y comportamientos es una parte esencial del ejercicio del liderazgo. Su trabajo, enfocado en transformar la manera en que la sociedad ve y se relaciona con la población carcelaria, es un ejemplo claro de cómo un liderazgo desafiante puede convertirse en una herramienta real de cambio social.
¿Cuál de las tres tareas de Johana Bahamón sientes que más te falta desarrollar: aprender de tus errores, creer en las segundas oportunidades, o ser más proactivo frente a los problemas que ves a tu alrededor? Cuéntanos en los comentarios.