Margarita es una empresaria dedicada a cambiarle la vida a miles de campesinos en Colombia, y es reconocida por la determinación con la que ejerce su liderazgo. Su trabajo se centra en un problema estructural del campo colombiano: la falta de derechos de propiedad para quienes viven y trabajan la tierra.
Colombia Rural: consolidando los derechos de propiedad en el campo
Actualmente, Margarita está dedicada a Colombia Rural, una iniciativa que trabaja todos los días para consolidar los derechos de propiedad de los campesinos en el país. Según explica, el problema es más grave de lo que muchos imaginan: en el campo colombiano, a diferencia de lo que ocurre con un apartamento en la ciudad, quienes viven en zonas rurales muchas veces no tienen cómo demostrar que la tierra que habitan y trabajan realmente les pertenece, lo que los expone a perderla en cualquier momento.
Esta falta de seguridad jurídica afecta a cerca del 60% del territorio rural colombiano. Para Margarita, si se logran consolidar estos derechos de propiedad, es posible crear un escenario de seguridad jurídica generalizado que permita impulsar el desarrollo rural sostenible y la construcción de paz.
Liderar con determinación: trabajar sin parar por una meta
Al ser consultada sobre qué significa liderar con determinación, Margarita recordó su experiencia en el sector público, donde formó parte del equipo que diseñó la política de restitución de tierras en Colombia, bajo el liderazgo de Ricardo Torres. De esa experiencia aprendió una lección que marcó su forma de liderar: sin importar lo que suceda en el día a día, hay que trabajar sin parar por la meta trazada, tanto la propia como la del equipo.
Persuasión: entender qué hay detrás de quien obstaculiza
Durante una dinámica de preguntas rápidas, Margarita reflexionó sobre cómo actuar cuando alguien intenta obstaculizar injustamente el trabajo de un líder. Su respuesta fue clara: en lugar de confrontar directamente, propone buscar la motivación de esa persona para querer obstaculizar, partiendo de la convicción de que nadie actúa así sin una razón de fondo.
Según su experiencia, cuando se logra encontrar una motivación adecuada y una meta común, las razones para obstaculizar tienden a desaparecer. Por eso considera que la persuasión es una herramienta mucho más poderosa que la confrontación directa a la hora de liderar.
Persistencia: seguir adelante sin esperar reconocimiento
Frente a la falta de reconocimiento o agradecimiento por el trabajo realizado, Margarita fue igual de contundente: hay que seguir adelante. Para ella, cuando se tiene un propósito claro y determinación real, el reconocimiento externo deja de ser la motivación central para continuar.
Tres tareas para liderar con determinación
Margarita propuso tres tareas concretas para quienes quieran fortalecer su determinación como líderes:
- Volver a ser niño. Reconectar con esas metas y sueños que se tenían de pequeños —ser bombero, ser profesor, ayudar a la gente— y que muchas veces se pierden en el camino hacia la adultez.
- Involucrarse en la comunidad. Participar activamente en espacios cercanos, como los consejos de propiedad horizontal, para aprender a interactuar con otras personas, escuchar y ser tolerante, incluso cuando no se está de acuerdo con lo que se escucha.
- Encontrar algo colombiano de lo que sentirse orgulloso. Y convertirse en embajador de eso, sea lo que sea.
De los dichos a los hechos
Margarita es un ejemplo de una líder que, con determinación y disciplina, ha logrado pasar de los dichos a los hechos. Su mensaje final resume bien su filosofía de liderazgo: las acciones sin acciones son solo desilusiones, y si realmente se quiere cambiar el mundo, lo único que queda por hacer es actuar, actuar y actuar.
¿Cuál de las tres tareas de Margarita pondrías en práctica primero: reconectar con tus sueños de infancia, involucrarte más en tu comunidad, o encontrar algo colombiano de lo que sentirte orgulloso? Cuéntanos en los comentarios.