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Liderando Hoy | Tercera Temporada | Ligia Estela Gil

Julio 01, 2019

Estella Ágil es una emprendedora tendera que ha demostrado cómo un liderazgo perseverante puede transformar no solo un negocio, sino también la familia, la comunidad y el entorno. Su historia es un ejemplo de lo que representan las mujeres emprendedoras en Colombia.

Un proyecto que capacita a 50.000 mujeres tenderas

Actualmente, Ágil está dedicada a un proyecto que desarrolla en alianza con Bavaria, enfocado en capacitar a 50.000 mujeres tenderas en todo el país. Según cuenta, es un proyecto que la ha "enamorado" porque no se trata simplemente de formar comerciantes, sino de formar empresarias y líderes, ayudando a estas mujeres a reconocer el verdadero potencial de sus negocios y de sí mismas.

Liderar con perseverancia: "hay que limpiarse las rodillas"

Para Estella Ágil, la perseverancia es la base de cualquier liderazgo real. Según explica, quien persevera alcanza el verdadero liderazgo, y tanto el liderazgo como el emprendimiento deben partir de las ganas de convertir los sueños en realidad.

Como ella misma lo resume de forma coloquial: un negocio próspero no siempre transita por momentos fáciles, y es la perseverancia la que permite que los negocios salgan adelante. Su frase más ilustrativa es clara: "hay que limpiarse las rodillas cuantas veces sea necesario"; no importa cuántas veces uno se caiga, lo importante es levantarse y seguir adelante.

Escuchar: la clave que empieza por uno mismo

Al reflexionar sobre la palabra "escuchar", Ágil destaca que todo liderazgo perseverante comienza por escucharse a uno mismo, como paso previo indispensable para poder crear empresa. Pero escuchar no se queda ahí: también implica escuchar a los clientes, quienes representan la verdadera razón de ser de cualquier empresa.

Según su visión, ponerse en la situación del cliente permite identificar sus necesidades reales, y es precisamente a través de un buen servicio que esas necesidades pueden convertirse en oportunidades de negocio.

Humildad: ponerse en los zapatos de los empleados

Otro concepto central en la filosofía de liderazgo de Estella Ágil es la humildad, entendida como la capacidad de ponerse en el lugar de los empleados: entender su entorno familiar y las dificultades que pueden estar atravesando.

Para ella, esta humildad permite identificar mejor el potencial de cada persona del equipo, ya que muchas veces los empleados son subestimados o ubicados en cargos que no corresponden a sus verdaderas capacidades. Un líder humilde, capaz de entender la situación de su gente, termina construyendo una mejor empresa.

Tres consejos para ejercer un liderazgo perseverante

Al ser consultada por los consejos que daría a alguien que quiere ejercer este tipo de liderazgo, Estella Ágil propuso tres ideas concretas:

  1. Escucharse, conocerse y atreverse. El primer paso es la introspección: conocerse a uno mismo y animarse a arriesgar para sacar adelante un negocio.
  2. "Al que madruga, Dios le ayuda." Para Ágil, esto se traduce en anticiparse en la planeación, la organización y la estructuración del negocio, preparándose de antemano para los momentos buenos y malos que atraviesa cualquier emprendimiento.
  3. Nunca cerrar la fábrica de los sueños. Según explica, detrás de cada sueño cumplido siempre debe venir otro: no se puede poner un límite artificial a hasta dónde puede llegar un negocio. Hay que seguir soñando, siempre.

Un propósito claro como base de la disciplina

La historia de Estella Ágil deja una enseñanza central: para sostener la disciplina necesaria y cumplir los objetivos propuestos, es indispensable tener un propósito claro, es decir, saber con precisión por qué se hacen las cosas. Su ejemplo, ligado a la perseverancia, la escucha y la humildad, es una muestra de cómo el liderazgo también se construye desde los negocios más cercanos a la comunidad, como las tiendas de barrio.


¿Cuál de los tres consejos de Estella Ágil pondrías en práctica primero en tu propio emprendimiento: escucharte a ti mismo, anticiparte a los momentos difíciles, o no cerrar nunca la fábrica de tus sueños? Cuéntanos en los comentarios.