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¿Qué Hacer Para Aprovechar Los Talentos? | Tenemos Que Hablar del Futuro | Juan David Aristizábal

Febrero 04, 2021

Una de las preguntas que más se repite es: ¿qué hago para usar mis talentos, aprovechar mis capacidades y sacarle mejor provecho a lo que soy como ser humano? Aquí van tres recomendaciones concretas para aprovechar el talento que ya tienes, tanto hoy como de cara al futuro.

El futuro es de las personas valientes, de quienes toman decisiones a tiempo y entienden que aprovechar el talento requiere esfuerzo y dedicación. Con eso en mente, estas son las tres claves.

1. La autoestima: quererte tal como eres

De pequeño tuve una enfermedad respiratoria que me obligaba a pasar mucho tiempo en una clínica. En los momentos más delicados, recuerdo que mis papás me paraban frente a una ventana y me decían: "mira hacia afuera, ahí hay un mundo que te está esperando." Nunca me trataron como una víctima, y esa frase repetida me ayudó a entender algo muy poderoso: cuando uno logra quererse tal como es, en la situación en la que está, puede ver el futuro con más optimismo.

Con los años, acompañando emprendedores y talentos como mentor, he visto un patrón claro: las personas que más se limitan a sí mismas suelen ser las que le tienen miedo al rechazo. No envían el correo en el momento adecuado, no llaman a un cliente, dejan las cosas para después. Y muchas veces esto no ocurre porque realmente no quieran hacerlo, sino porque detrás hay una necesidad de protegerse del rechazo.

Por eso, si quieres aprovechar tus talentos, lo primero es quererte a ti mismo. Esto no es un asunto de magia: está demostrado que cuando nos apreciamos tal como somos, cuando reconocemos nuestra capacidad de seguir aprendiendo, entendemos que ya somos suficientes hoy. Y eso nos permite ver el mundo como un lugar donde nuestros talentos son necesarios, incluso cuando alguien nos rechace. Un rechazo no significa que seamos malas personas; simplemente indica que hay que seguir buscando las oportunidades correctas para desarrollar el talento.

2. La autorregulación: la capacidad de esperar la gratificación

El segundo reto para aprovechar tus talentos y liderar el futuro es la autorregulación.

Hay un estudio muy conocido realizado en Estados Unidos, donde a unos niños se les ofrecía un malvavisco de inmediato, con la opción de esperar media hora sin comérselo para recibir un segundo. Al grabar y analizar el comportamiento de esos niños durante años, se descubrió algo revelador: quienes lograron esperar y no comerse el primer malvavisco tuvieron, con el tiempo, mejores resultados económicos, universitarios y académicos. A este fenómeno se le conoce como autorregulación: la capacidad de esperar la gratificación.

Si quieres convertirte en un líder del futuro, capaz de aprovechar las oportunidades, vale la pena preguntarte: ¿cuál es mi nivel de autorregulación? ¿Quiero resultados y sensación de éxito inmediatos, o estoy dispuesto a dedicarme a pulir mi talento todos los días, de manera disciplinada? ¿Recibo retroalimentación y, cuando me dicen que algo salió bien, pregunto cómo puedo mejorarlo aún más?

La autorregulación es, en el fondo, entender que los talentos se vuelven mejores con el tiempo cuando se pulen de forma constante.

3. La automotivación: mentalidad fija vs. mentalidad de crecimiento

El tercer elemento fundamental para desarrollar tus talentos y liderar el presente —y el futuro que trae la cuarta revolución industrial— es la automotivación.

Para entender qué nos motiva, es útil distinguir entre dos tipos de motivación: la intrínseca (interior) y la extrínseca (externa). La profesora Carol Dweck ha investigado este tema a través de dos tipos de mentalidad:

  • Mentalidad fija: creemos que nacimos con un destino ya definido y que nuestros talentos no pueden mejorar. Aquí, la motivación suele depender de premios y reconocimientos externos: la medalla, el diploma, el aplauso.
  • Mentalidad de crecimiento: lo más importante es la motivación de mejorar cada día, pedir retroalimentación y buscar crecer desarrollando el propio talento para resolver problemas reales en el mundo.

Cuando resolvemos problemas a través de nuestro talento, llega la retroalimentación de forma natural: nos contratan más, nos buscan más, porque generamos valor real. Esa es la esencia de la automotivación desde una mentalidad de crecimiento.

En resumen: tres claves para pulir tu talento

  1. Autoestima: quererte tal como eres, entendiendo que ya eres suficiente hoy.
  2. Autorregulación: la capacidad de esperar la gratificación y pulir tu talento con disciplina.
  3. Automotivación: cultivar una mentalidad de crecimiento en lugar de depender solo de premios externos.

Estas tres claves no son un atajo, pero sí un camino claro para aprovechar mejor tus talentos, tanto en la economía de hoy como en el futuro que se viene.