Palabras clave sugeridas: diversidad e inclusión laboral, equidad de género en tecnología, futuro del trabajo, innovación y talento diverso, mujeres en STEM, liderazgo con propósito
Introducción: el cierre de una serie sobre liderazgo femenino en América Latina
Llegamos al último episodio de esta serie especial dedicada a mujeres extraordinarias que están liderando la Cuarta Revolución Industrial en América Latina. En esta entrega conocemos a Marcela Carrasco, cuya historia gira en torno a tres ideas centrales: la importancia de tener una visión de futuro, el valor de la diversidad como fuente de riqueza para las organizaciones, y la necesidad de actuar con determinación en los momentos en que la gente aún no cree del todo en una causa.
Prepararse hoy para la fuerza laboral del futuro
Marcela plantea que nos encontramos en un verdadero punto de inflexión: es momento de empezar a pensar en el futuro y preparar a las nuevas generaciones para una fuerza laboral que será muy distinta a la que imaginamos hoy. Trabajando en una empresa de tecnología, tiene una visión clara sobre cómo estas nuevas dinámicas laborales están profundamente conectadas con la construcción de equipos diversos e inclusivos.
Según explica, tecnologías como la inteligencia artificial y las redes 5G están trayendo consigo nuevos comportamientos y nuevas habilidades, además de oportunidades importantes para las organizaciones. Sin embargo, también advierte sobre un riesgo real: si no se gestionan de manera responsable, estas mismas tecnologías pueden terminar generando más desigualdad, disparidad y menos oportunidades para ciertos grupos de la población.
Una responsabilidad compartida entre individuos y empresas
Para Marcela, la responsabilidad de construir un futuro más equitativo no recae únicamente en las empresas ni únicamente en las personas: es un trabajo compartido. Considera que las organizaciones deben ir más allá del modelo tradicional centrado solo en el retorno financiero, y adoptar en cambio una visión integral que conecte a distintos actores y genere un impacto real en la sociedad. Esto implica que el trabajo dentro de las empresas debe tener un propósito claro, y que cada persona también debe esforzarse por desarrollar las habilidades que necesitará en ese futuro laboral.
Equidad de género: preparar a las mujeres para la tecnología del mañana
Uno de los frentes de trabajo más destacados de Marcela tiene que ver con la equidad de género, especialmente en relación con la fuerza laboral tecnológica del futuro. Su enfoque busca cambiar, desde etapas tempranas, los estereotipos asociados a los roles que tradicionalmente se espera que ocupen las mujeres, motivándolas a explorar carreras relacionadas con ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas.
Como parte de este esfuerzo, ha impulsado programas orientados a que niñas y jóvenes se interesen por estas disciplinas desde edades tempranas. Según comparte, este tipo de iniciativas ya ha impactado a 185 mil niñas en 25 países distintos. Para Marcela, sembrar este interés desde la niñez es clave para construir, con el tiempo, un estilo de liderazgo diferente y una fuerza laboral verdaderamente preparada para enfrentar los retos tecnológicos que se avecinan.
Creer en uno mismo y trabajar con quienes piensan distinto
Al reflexionar sobre los aprendizajes más importantes de su trayectoria, Marcela destaca la importancia de creer en uno mismo, incluso cuando no todo el mundo comparte esa misma confianza. Pero va un paso más allá: para ella, el verdadero valor está en construir junto a personas que piensan y actúan de manera diferente.
Su argumento es sencillo pero contundente: si un equipo piensa, habla y camina exactamente de la misma manera, es muy probable que termine llegando siempre a las mismas conclusiones y cometiendo los mismos errores, sin darse cuenta de sus puntos ciegos. En cambio, cuando un equipo reúne perspectivas distintas, es capaz de fallar más rápido, aprender más rápido y llegar a conclusiones más rápido, algo esencial en el ritmo de trabajo actual. Por eso, considera que la diversidad se convierte en la verdadera columna vertebral de la innovación dentro de cualquier organización.
Conclusión: un liderazgo atrevido, disciplinado y colectivo
La historia de Marcela Carrasco cierra esta serie especial con un mensaje que resume el espíritu de las cinco mujeres presentadas: un liderazgo atrevido y ambicioso, sostenido por la disciplina necesaria para superar obstáculos. Pero también un liderazgo que reconoce que ningún cambio verdadero ocurre en solitario: se necesita de la participación de otras mujeres, de hombres y de toda una comunidad para que ese liderazgo siga creciendo y transformando organizaciones.
A lo largo de esta serie conocimos las historias de cinco mujeres que, desde ámbitos muy distintos —las finanzas, el emprendimiento lingüístico, la educación y la tecnología—, están demostrando que América Latina tiene el talento necesario no solo para superar la pandemia, sino para liderar activamente la Cuarta Revolución Industrial.
¿Cuál crees tú que es la mujer más importante que tiene hoy América Latina? Suscríbete al canal, comparte estos videos y cuéntanos tu respuesta en redes sociales.