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Especial #MujeresLiderando | Claudia Mirza | Presentado por Juan David Aristizábal

Agosto 28, 2020

Palabras clave sugeridas: bilingüismo y empleabilidad, mujeres empresarias América Latina, liderazgo femenino, disciplina y productividad, inglés como segunda lengua, economía digital Latinoamérica

Introducción: el idioma como puerta de entrada a la economía digital

Dentro de la serie especial dedicada a mujeres extraordinarias que están liderando la Cuarta Revolución Industrial en América Latina, esta segunda historia presenta a Claudia Millsap, empresaria radicada en Dallas, Texas, y fundadora de una compañía de idiomas que ofrece servicios de traducción y consultoría lingüística en más de 177 idiomas.

Su historia es un ejemplo de cómo detectar un problema real —la falta de bilingüismo en el mercado laboral— y enamorarse de él puede convertirse en el punto de partida de una solución rentable, sostenible e innovadora.

El bilingüismo como llave de la economía digital

Uno de los ejes centrales de la conversación es la relación directa entre el dominio del inglés y la posibilidad de participar plenamente en la economía digital. Según Claudia, esta es prácticamente la única vía para que profesionales de Colombia y de cualquier parte del hemisferio puedan integrarse a esa economía global.

Un dato que ilustra el reto: en procesos de selección analizados en la región del Valle del Cauca, de un grupo amplio de aspirantes a un puesto, apenas una persona resultaba completamente bilingüe. Esta escasez de talento bilingüe hace que muchas posiciones permanezcan vacantes durante largos períodos, simplemente porque no se encuentra suficiente fluidez en inglés entre los candidatos.

Repensar las cifras de empleabilidad

Claudia propone un cambio de enfoque: en lugar de medir el desempleo de manera general, sugiere analizar las tasas de empleabilidad separando a quienes dominan el inglés de quienes no lo dominan. Este enfoque permitiría identificar con mayor precisión dónde están las verdaderas oportunidades de mejora y cómo cerrar esa brecha puede aumentar directamente las probabilidades de conseguir empleo.

No todos aprenden igual, y eso también cuenta

Un punto interesante que aporta matices al debate es que no todas las personas tienen las mismas habilidades para aprender un nuevo idioma, sin importar cuánto se esfuercen. Claudia comparte que su propia pareja, de origen indio, ha tenido grandes dificultades para aprender español a pesar de sus intentos. Por eso, más que enfocarse únicamente en la demanda de empleo, considera clave identificar primero qué personas tienen la capacidad, el interés y la disposición para adquirir un nuevo idioma, y a partir de ahí crear las oportunidades y ambientes adecuados para que puedan prosperar.

La disciplina como pilar de una vida y una carrera exitosas

Más allá del idioma, la conversación se adentra en uno de los rasgos que las personas cercanas a Claudia destacan constantemente de ella: su disciplina. Para ella, el verdadero secreto no está en dejar que el tiempo controle la vida, sino en controlar el tiempo de manera consciente y estratégica.

Esto se traduce en una regla simple pero exigente: dedicar las horas de trabajo únicamente a actividades que generen valor real, ya sea para su compañía, para su desarrollo profesional, para sus hijos o para la comunidad, evitando distraerse en tareas irrelevantes.

Tres objetivos, ni uno más

Claudia comparte un método concreto que aplica en su propia empresa: cada año, junto a su equipo ejecutivo, define únicamente tres objetivos estratégicos. En su caso actual, estos giran en torno a:

  1. Incrementar la rentabilidad
  2. Mejorar el servicio al cliente
  3. Aumentar la satisfacción de la fuerza laboral

Cualquier actividad que no esté directamente relacionada con estos tres objetivos, y que no pueda medirse y controlarse, simplemente no forma parte de su agenda. Esto no significa ignorar tareas importantes como las relaciones públicas o la promoción del negocio, sino ser extremadamente selectivo con el tiempo y evitar dispersarse en lo irrelevante.

La ética se enseña desde casa

Hacia el final de la conversación, Claudia comparte una reflexión sobre la formación en valores. Para ella, aunque puedan existir libertades y regulaciones externas, la ética es algo que no se puede imponer desde afuera si no se construye primero desde el hogar.

Pone como ejemplo su propia forma de criar a sus hijos: enseñarles que no se debe mentir no es suficiente si no comprenden por qué mentir tiene consecuencias negativas. Para Claudia, más importante que prohibir es ayudar a que los niños entiendan las consecuencias reales de sus actos, permitiéndoles aprender el valor de actuar con integridad desde una edad temprana.

Conclusión: talento, idioma y disciplina como motores de transformación

La historia de Claudia Millsap conecta tres ideas poderosas: el bilingüismo como puerta de entrada a la economía digital, la disciplina como herramienta para construir una vida y una empresa con propósito, y la ética como un valor que se siembra desde la infancia. Su trabajo, enfocado en cerrar la brecha del idioma en mercados como el Valle del Cauca, es un ejemplo concreto de cómo el emprendimiento puede convertirse en una herramienta de transformación social y económica para América Latina.

La próxima historia de esta serie especial presenta a Ángela Zuloaga, una ejecutiva que ha demostrado la importancia de construir equipos diversos y de mantener la disciplina incluso en los momentos más difíciles.


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