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¿Cómo Recibir Retroalimentación? | Juan David Aristizábal

Junio 05, 2020

Escoger a la persona con la que vas a emprender es una de las decisiones más importantes —y más delicadas— de todo el proceso. No es solo encontrar a alguien capaz: es lograr que esa relación se mantenga sólida incluso después de que, eventualmente, un producto fracase. Si además esa persona es tu amigo o amiga, el reto es todavía mayor.

Aquí te comparto tres claves para elegir bien a tu socio o socia, y una recomendación fundamental para mantener esa relación sana en el tiempo.

1. No busques a alguien igual a ti

El primer error común al buscar socio es querer a alguien con las mismas fortalezas que uno. Pero lo realmente valioso es lo contrario: busca a una persona cuyas fortalezas sean distintas a las tuyas.

La pregunta clave no es "¿esta persona es como yo?", sino: ¿el problema que quiero resolver con mi emprendimiento se resuelve mejor combinando mis habilidades con las de esta persona? Cuando las fortalezas se complementan en lugar de repetirse, el equipo tiene muchas más herramientas para resolver los problemas que van a aparecer en el camino.

2. Define los principios desde el inicio

Lo segundo, y quizás lo más importante a largo plazo, es definir principios claros con tu socio o socia desde el principio. Esto significa sentarse a hablar de valores, de qué le da abundancia a cada uno, y dejarlo todo por escrito.

Si dos socios no comparten principios básicos, es prácticamente inevitable que aparezcan muchísimos problemas en el proceso de ejecutar el proyecto. Definir esto temprano no es un trámite: es una inversión en la salud futura de la sociedad.

3. Escribe los acuerdos, aunque sean entre amigos

La tercera clave es igual de importante: poner los acuerdos por escrito. Preguntas como:

  • ¿Cuándo vamos a vender el negocio?
  • ¿Qué pasa si alguien quiere salirse de la sociedad?
  • ¿Qué hacemos si tenemos diferencias importantes?

...deben quedar resueltas en un documento, aunque sea un acta simple, sin necesidad de pasar por una notaría. Lo esencial es tenerlo por escrito desde el principio, cuando todo va bien, para que sirva como referencia clara cuando las cosas se pongan difíciles.

Cómo mantener una relación sana con los socios

Una vez ya estás emprendiendo, el reto cambia: ya no se trata de escoger bien, sino de cuidar la relación en el día a día. Y aquí hay un hábito que marca la diferencia: atreverse a tener las conversaciones difíciles.

Cuando algo no te está gustando, cuando sientes que algo te está "tallando" o incomodando con tu socio, dilo. Una frase tan simple como "oiga, socio, siento que no nos estamos llevando bien, creo que tenemos este problema" puede evitar que la incomodidad se acumule y termine dañando tanto el proyecto como la amistad.

Muchas veces, cuando se está tan concentrado ejecutando un proyecto, se nos olvida cultivar la relación con la persona con la que emprendemos. Por eso, vale la pena sacar tiempo para simplemente preguntarle a tu socio o socia: ¿cómo estás?

En resumen

Elegir bien a tu socio y mantener esa relación sana requiere:

  1. Buscar fortalezas complementarias, no un espejo de ti mismo.
  2. Definir principios y valores desde el inicio.
  3. Escribir los acuerdos clave cuando todo va bien.
  4. Tener las conversaciones difíciles a tiempo y cultivar la relación como cualquier otra.

Todas las relaciones se cultivan, y las de negocios no son la excepción.